Rupit

por | 1 de abril de 2026

Rupit está situada a caballo entre las comarcas de la Garrotxa y la Selva.

El origen de la villa se sitúa sobre el año 1000, cuando fue construido el castillo, sustituyendo al de Fabregues (que fue habitado por el conde de Osona, antes de trasladarse a Cardona), en su entorno se fueron construyendo las casas de los pobladores. El pueblo tomó el nombre de la roca, en latín Rupe, donde se asentó el castillo. 

Sus casas rústicas de piedra de los siglos XVI-XVIII, sus calles empedradas de trazado antiguo, las flores en los balcones, su puente medieval, sus tiendas, sus aromas, todo ello hace que sea uno de los pueblos más bellos y pintorescos, transportando al viajero al pleno Medievo.

Las tierras fueron habitadas mucho tiempo atrás, nos lo confirman los yacimientos arqueológicos de Tavertet i L’Esquirol; existe la constancia de dólmenes y cuevas en las que vivió el hombre prehistórico; también fue asentamiento de íberos y carolingios.

Rupit está envuelto en leyendas que mezclan lo sobrenatural con la historia local, seguro que los ancianos del pueblo, saben más de una leyenda.

Esta leyenda explica la forma del peñasco de l’Agullada con una figura muy característica.  

Tiempo atrás, en Rupit, había un gigante que nadie savia de donde había venido, que tenía al pueblo aterrorizado; les robaba el ganado, asustaba a la gente….   Desesperado, el pueblo,  invocó a Dios para que les ayudara a deshacerse de la bestia, éste envió al arcángel San Gabriel, para que acabara con él. Después de un encarnizada lucha, el gigante (que no era otro que el demonio Lucifer) fue derrotado e intentó huir, Al saltar puso un pie sobre el cingle del Far y el otro sobre el pla de Boixer; desesperado clavó su  espada sobre el cingle de San Joan Fabregues, con tal fuerza que la partió en dos mitades, dejando aislada la gran roca que hoy conocemos como l’Agullola. Finalmente se lanzó al vacío en el Gorg de la Trapa. bajo el salto de Sallent, que según se cree, está la entrada a los infiernos.

Conocido como el “Pueblo de la Brujas”, se dice que las brujas eran trasladadas a esta fortaleza, para ser ejecutadas en la hoguera, creyendo que en este, lugar el mal perdía su poder. Los registros indican que hubo por lo menos tres juicios por brujería. Éstas se reunían en los bosques y riscos de los alrededores, para celebrar sus aquelarres y ritos. Aún hoy día, se cree que existen algunas brujas, que habitan en los rincones más oscuros del pueblo.